Todo es cuestión de nomenclatura

Al igual que en las matemáticas, la terminología musical puede resultar a veces ambigua

Para evitar los inconvenientes de referirse a las diferentes notas de una escala por su designación real, C D E F G A B C’, se usa a menudo la nomenclatura do-re-mi, conocida como solmización. En esta, do, siempre se refiere a nota base(tónica), al margen de su altura real; re, se refiere a la siguiente nota en la escala diatónica, y así: do, re, mi, fa, sol, la, si (a veces llamada ti), y de nuevo do. Existe una variante de este sistema, en el que do se refiere a la nota C, re a D, y así. La solmización  se usa principalmente en Francia, Italia y los países hispanoparlantes, mientas que los países de habla inglesa y alemana prefieren usar las letras. Julie Andrews sonaría muy diferente cantando “C-D-E” en sonrisas y lágrimas… 

Para confundir aún más las cosas los alemanes llaman a las escalas mayores dur y a las menores moll; bemoles y sostenidos se llaman flats y sharps en inglés, ces y cis en alemán y bemol  y dièse en francés e italiano. Apenas hay siquiera acuerdo en la terminología de la duración de las notas: en Estados Unidos se usan los términos whole note, half note, eight note y sixteenth note, pero en el Reino Unido se dice semibreve, minim, crotchet, quaver y semiquaver respectivamente. La famosa frase de Winston Churchill, “los británicos y los estadounidenses están divididos por una lengua común”, es más cierta que nunca en la terminología musical. 

Justo cuando creíamos haber aclarado todas esas ambigüedades, llega la la cuestión del tono, la frecuencia real de cada nota. El estándar moderno es asignarle a la nota ‘la’ que va después del do central la frecuencia 440 Hz (hercios, o ciclos por segundo). Es la nota que toca el oboe antes de que empiece un concierto, con la que toda la orquesta afina sus instrumentos. La  nota do 1, un tono y medio más aguda que la nota la, tiene la frecuencia 440 x (9/8) x (16/15) = 528 Hz cuando se afina siguiendo la escala del temperamento justo, equation.pdf Hz, si se afina siguiendo la escala temperada. La afinación basada en la = 440 HZ se llama afinación orquestal o de concierto; se adoptó en 1939 como estándar de afinación orquestal internacional. Para algunos propósitos, no obstante, tiene más ventajas usar do= 256 HZ como afinación de referencia; al ser una potencia de 2 (256 = 28 ), esta afinación científica es conveniente porque todas las notas designadas como do, al margen de su  posición real en el pentagrama, tienen frecuencias que son potencias de 2 (por ejemplo do1 = 512 = 29). En este sistema, la nota la es aproximadamente medio tono más grave que el la orquestal. 

Por último, las palabras tono y nota tienen significados ligeramente diferentes que dependen de quién los use: en los Estados Unidos, tono por lo general se refiere al sonido real, mientras que nota se refiere a su notación en lo musical; en Reino Unido los dos términos se refieren tanto al sonido como a su representación gráfica. 

En España “cada maestrillo tiene su librillo” dicen…

For the Online Academy’s practical music theory course by Alejandro Jiménez, visit contact page.


Deja un comentario